15 años del Mutua Madrid Open, 15 años de Feliciano López

Antonio Arenas Noticias Mutua

Feliciano López (Toledo, España; 1981) es el único jugador que ha disputado las 15 ediciones del torneo, un logro increíble. El toledano, un enamorado de Madrid, recuerda en esta entrevista cómo fueron sus inicios en el mundo del tenis, repasa la evolución que ha sufrido la cita y desvela sus mejores recuerdos antes de que la pelota eche a volar de nuevo en la capital de España.

Usted es el único que ha disputado las 15 ediciones del Mutua Madrid Open.

Soy un poco viejo, pero me siento muy afortunado. Son 15 años jugando el Mutua Madrid Open y es un torneo muy especial. Desde la primera temporada que se hizo tuve la oportunidad de jugar gracias a una invitación que me concedieron. Aunque nací en Toledo, y he vivido en Barcelona, me considero madrileño. Fue una ilusión tremenda que apareciese un torneo de ese nivel en mi ciudad y me dieran la ocasión de jugarlo. Han pasado 15 años y he tenido la suerte de estar en todos.

¿Por qué es es especial?

Destacaría muchas cosas. El torneo en Madrid ha sido un gran éxito desde el primer año que se jugó en el Rockódromo. La gente tenía muchas ganas de ver a los mejores jugadores, la organización hizo una labor tremenda y el torneo se transformó en un evento muy social. El público está todo el año esperando a que llegue la semana del tenis. El torneo está muy afianzado en la ciudad y ojalá sea así durante muchos años. En ese sentido, la organización ha hecho un gran trabajo escogiendo Madrid para organizar un evento de esta magnitud. Luego, ha crecido, aumentando el número de días y convirtiéndose en un torneo combinado. Como digo, la organización ha sabido crear un evento perfecto para Madrid, con el apoyo de todas las instituciones y patrocinadores.

¿Qué importancia tiene el torneo para los jugadores?

Fuera de los grandes, Madrid es el siguiente torneo en importancia, el que todo el mundo quiere ganar. A pesar de no tener la historia de citas como Montecarlo o Roma, Madrid siempre ha sido especial y ha contado con todos los mejores, algo que no es fácil. Los jugadores somos conscientes de la importancia del torneo de Madrid. Es una cita única por muchos motivos. Cuando vamos por el mundo jugando torneos nos damos cuenta: en Madrid hay cosas que son importantes para nosotros y marcan las diferencias. Tenemos la mejor comida del mundo, por ejemplo. Contamos con muchas cosas aquí que no tenemos en otros lugares. Es el resultado del esfuerzo que hace la organización para que los jugadores estemos más contentos.

¿Cómo ha sido la evolución del torneo?

Ha habido un cambio muy grande, sobre todo cuando pasó de jugarse en el Rockódromo a disputarse en La Caja Mágica. Es obvio que el torneo ha mejorado, aunque a mí personalmente me favorecían más las otras condiciones, jugando en una pista rápida bajo techo. Mi juego se adapta mejor a ese entorno. A nivel de proyección internacional, el crecimiento es sobresaliente con la mudanza a La Caja Mágica. Obviamente, los recuerdos de cuando el torneo empezó son imborrables. Me acuerdo que en mi primer año gané un par de partidos y jugué contra Agassi, que en aquel momento era de los tres mejores del mundo. Estuve a punto de ganarle y fue un poco el partido que me hizo ver que podía enfrentarme a los mejores. Tenía 19 o 20 años, era un niño. La gente empezó a conocerme, hasta ese momento no sabían mucho de mí. Fue un punto de inflexión ese encuentro.

¿Por qué?

Porque no lo voy a olvidar nunca. Son momentos puntuales de tu carrera que no se te borran. No había tenido la opción de jugar antes contra un jugador como él delante de tantas personas que están gritando tu nombre. La gente se emocionó conmigo y era algo nuevo. Fue algo imborrable, aunque el partido se me escapó. Es curioso que hay otros partidos muy bonitos que he ganado aquí, pero tengo dos o tres recuerdos muy buenos de encuentros que he acabado perdiendo. El público ha sido excepcional conmigo y también con todo el mundo.

La figura de Manolo Santana es vital en ese crecimiento que comentaba.

Sí, Manolo ha estado presente desde el principio y ha sido la imagen del torneo a nivel internacional. Es una persona muy querida y respetada en el mundo del tenis, no solo en España. Ha sido un acierto que estuviera siempre ahí apoyando, ojalá que lo siga haciendo durante muchos más años.

Antes hablábamos de la evolución del torneo, ¿cómo ha sido ese cambio en el tenis durante estos años?

El tenis ha evolucionado mucho y en varios sentidos. Las pistas han cambiado, como las bolas, las raquetas y el resto de materiales. Antes, se jugaba con una raqueta de madera que pesaba como un demonio y era imposible poder hacer un golpe ganador desde el fondo de la pista. La gente usaba la cabeza para jugar porque tenían que pensar mucho más. Con el físico y las raquetas actuales, uno le puede pegar muy fuerte a la pelota desde cualquier posición sin tener que pensar cómo ganar el punto. Echo de menos eso, jugar con la cabeza y utilizar la táctica. Es algo que se está perdiendo en un deporte individual como este. Echo de menos un tenis más variado y bonito, que no todo sea pegar y pegar. El tenis va en una dirección que no es la ideal de cara al espectáculo, pero son tiempos diferentes.

¿Usted se considera un romántico? Su forma de jugar ya no se ve.

Uno intenta hacer lo que mejor sabe. Durante toda mi carrera, he tratado de buscar la forma de hacer más daño a mis rivales, jugando de forma correcta tácticamente. He sido más agresivo en los últimos tiempos, pero es la forma en la que debo jugar. Si me comparas hoy con otro jugador, soy un poco raro. Tengo que adaptarme a las circunstancias, lo hago y veremos en qué dirección evoluciona el tenis el día de mañana. Cada uno tiene que adaptar su juego a las circunstancias. En La Caja Mágica he jugado muy buenos partidos, ojalá pueda hacerlo muchos más. Pero si me das a elegir, jugaría todo el año en hierba.

Ahora mismo está en el mejor momento de su carrera.

Está siendo una buena temporada. Vengo de hacer dos o tres años muy buenos y ojalá pueda igualarlo. Lo único que quiero es competir sano, jugador todos los torneos al máximo y ver cómo termino. El tenis es duro y pueden pasar muchas cosas. He tenido la suerte de no haberme lesionado prácticamente en toda mi carrera.

Y superada la treintena, como David Ferrer, por ejemplo.

Cada caso es diferente. Ferrer, por ejemplo, ha tenido un físico privilegiado, como es mi caso. Sabía que si me mantenía fuerte y sano, iba a poder competir al máximo nivel. Federer cumplirá 35 años esta temporada y le pasa lo mismo, no ha tenido casi lesiones importantes. Eso es básico en el tenis de hoy en día.

¿Cómo empezó a jugar?

Con cinco años, mi padre me regaló una raqueta Dunlop de madera por Reyes Magos. De pequeño, hacía natación y fútbol. Mi padre nos intentó inculcar a mi hermano y a mí el mundo del deporte desde pequeños. Empecé con natación, luego fútbol y después tenis. Le agradezco mucho que pusiera una raqueta en mis manos. Ha sido una vida de esfuerzos y sacrificios, pero ha merecido mucho la pena. Por aquel entonces, me gustaba Stefan Edberg. Me fijaba mucho en él. Luego, me encantaba Carlos Moyà. Coincidió con su explosión y era mi ídolo. Después, con el jugador que más he disfrutado ha sido Federer.

¿Existe el partido perfecto?

No existe el partido perfecto. El tenis es un deporte de mucha precisión, con diversos factores en juego. Es muy complicado que todo salga perfecto. Por ejemplo, yo he jugado grandes partidos y después de tanto tiempo jugando me costaría encontrar uno en el que todo saliese perfecto.

¿Quién es el mejor rival contra el que se ha medido?

El mejor al que me he enfrentado ha sido Federer, sin duda. Djokovic también. Y quizás después Nadal. En La Caja Mágica estuve muy cerca de ganarle en 2011, con 5-2 en el desempate final. Fue increíble. La gente cantaba mi nombre en el tie-break contra el suizo, con el respeto que le tienen en Madrid a él. Al perder, estaba roto mentalmente. Ha sido la vez que más cerca he estado de ganarle. Me dio mucha pena, pero el tenis es así.

¿Djokovic va camino de ser el mejor de la historia?

Sin duda. Si las cosas siguen como ahora mismo, y sobre todo él mantiene la ilusión, veo difícil que no sea el mejor de la historia a día de hoy. Más allá de su calidad como jugador, su dedicación fuera de la pisa es brutal. Eso le está ayudando a su éxito. Tiene unas ganas tremendas de ser el mejor de la historia.

Eso complica que Nadal pueda volver al número uno…

¿Quién le puede disputar el número uno a Djokovic ahora mismo? No es un tema de Nadal. A día de hoy, nadie puede plantarle cara. Si Djokovic baja el nivel, si de repente aparece un jugador nuevo que empieza a ganarle, quizás cambien las cosas. De momento, no ha pasado y no parece que pueda llegar a suceder a corto plazo. Nunca se sabe. La diferencia con el número dos es abismal.

Andre Agassi habla en su biografía de la soledad del tenista. Explique qué importancia tiene la cabeza para jugar.

Como bien cuenta, en su vida pasaron miles de cosas. En un deporte como el tenis, donde estás solo ante el peligro, la cabeza influye mucho. El tenis es muy físico y cada vez más mental. La cabeza es imprescindible porque nadie te puede ayudar. Tienes que ser una roca de cabeza para aguantar. El tenis es de los deportes más sacrificados que existen, por ser individual y por el nivel de exigencia, que crece cada año. Ahora mismo, es imposible llegar a jugar al tenis de máximo nivel sin ser un verdadero profesional. Hay gente tocada por una varita mágica. Por mucho que te esfuerces, siempre va a haber un jugador mejor que tú. Aunque también es lo que mantiene con ilusión para entrenar, mejorar y poder derrotar algún día a esa gente.

¿Hasta cuándo tenemos Feliciano?

Mientras las cosas sigan bien, seguiré. Tras cumplir los 30 años, mi objetivo era seguir siendo competitivo. Lo que realmente me mantiene con ilusión es enfrentarme a los mejores del mundo y ver que puedo ganar. Los tres o cuatro últimos años han sido fantásticos, pero he ido temporada a temporada. Es muy complicado pensar cuánto tiempo más voy a jugar porque pueden pasar muchas cosas. No puedes plantearte el tenis a medio plazo con 35 años.

¿Tiene planes para cuando se retire?

Quiero hacer muchas cosas. He comentado algún partido y me ha gustado, por ejemplo. Dentro del mundo del tenis hay muchas cosas que quizás podría hacer. No he pensado en ninguna porque no veo tan cerca el día de mi retirada, pero me encantaría estar relacionado de alguna manera con este deporte porque me lo ha dado todo en la vida.

¿Un deseo?

Jugar la final del Mutua Madrid Open con Federer y ganarla, si puede ser.