Cryosense: una revolución en el Mutua Madrid Open

Antonio Arenas Noticias Mutua

Una revolución en los vestuarios del Mutua Madrid Open. La empresa española Cryosense ha tomado el protagonismo con unas vanguardistas cabinas de crioterapia, ideales para mantener el cuerpo de los jugadores a punto para la competición. Con sendas cabinas instaladas en los vestuarios de cabezas de serie masculino y femenino en la Caja Mágica, los mejores jugadores del mundo conocen de primer mano los beneficios del tratamiento.

La terapia es sencilla: en sesiones de criocontraste térmico de apenas tres minutos, donde se puede pasar de 80ºC a -196ºC en cuestión de segundos, los jugadores acuden en masa para mantener el cuerpo en condiciones óptimas para el esfuerzo.

Todo se debe a la aplicación de frío seco procedente del vapor de nitrógeno. El proceso favorece la liberación de endorfinas del cuerpo y proporciona una gran sensación de bienestar durante la sesión y en las horas posteriores al tratamiento. Además, genera efectos antiinflamatorios y analgésicos, estimulando el sistema inmunológico. Un excelente tratamiento integral que ayuda eficazmente a recuperar el cuerpo tras un ejercicio intenso y aumenta la energía.

Los clientes entran en la cabina y eligen una de los 6 programas predeterminados, según el objetivo deseado de salud, deporte, estética o bienestar. Además, cada programa incorpora un protocolo con diversas técnicas y productos para potenciar los resultados.

“El tratamiento está teniendo un éxito tremendo entre los jugadores”, asegura María Sansó, Adjunta a la Dirección y Responsable de Cuentas de Cryosense. “Rafa Nadal viene a diario, y prácticamente todos los cabezas de serie están realizando el tratamiento. Grigor Dimitrov, Novak Djokovic, Feliciano López, Lucas Pouille,… Todos nos dan una respuesta muy positiva a las sesiones”.

La experiencia piloto tiene lugar en Madrid, pero Cryosense aspira a estar presente en muchos puntos del calendario ATP y WTA a lo largo de la temporada.

La implantación de la terapia está dando sus primeros pasos en el mundo del deporte profesional, pero su presencia en el terreno de la medicina cuenta con un amplio desarrollo. “Se han desarrollado estudios médicos para estudiar los efectos de la crioterapia en la fibromialgia, y la capacidad de recuperación es grande. Además, ayuda a paliar las enfermedades de la piel y tiene unos efectos muy positivos en la activación de la circulación sanguínea”.

La empresa Cryosense, la única que cuenta con cabinas de termocontraste, presenta una importante proyección internacional. “Estados Unidos es nuestro principal cliente, y allí se utiliza mucho en el mundo del wellness. En cada sesión se llegan a consumir de 400 a 800 calorías”, explica Sansó. El cuerpo entra en estado de alerta, consume tus propias grasas para generar energía y mantener la temperatura normal. Respecto a la piel, la vasoconstricción y vasodilatación mejoras la aparición de arrugas, y el efecto dura de seis a ocho horas”.

Una de las ventajas respecto a los baños de hielo es que bajas a 196 grados bajo cero. En un baño de hielo estás 10 minutos pasándolo mal, enfrías el músculo y no puedes irte a entrenar inmediatamente porque tendrías un riesgo alto de roturas. En la cabina Cryosense, aunque estés a -196 grados, la dermis se queda a 5 grados. Es mucho, porque hablamos de bajar 31 grados. Pero bajamos la suficiente temperatura para que sea el cuerpo el que responda y genere el colágeno, endorfinas, etc. Como el músculo nunca llega a estar frío puedes entrenar sin problemas. Además, al reactivar la circulación de la sangre también reparas todas las microrroturas”.

En un torneo de ímpetu revolucionario como el Mutua Madrid Open, con novedades tecnológicas en cada edición, la innovación llega hasta la base de la pirámide: el bienestar de los deportistas.

Para más información visite https://cryosense.com