La experiencia de Madrid

Antonio Arenas Noticias Mutua

Estuve viviendo algo más de un año en Madrid entre 2009 y 2010, un período que coincidió con la inauguración de la Caja Mágica y su establecimiento como sede del Mutua Madrid Open.

Al margen de los Grand Slam, fue el primer evento europeo de tenis al que asistí y no estaba muy segura sobre lo que esperar.

Tuve la impresión de ver estar en un lugar que mostraba cómo debía ser un torneo de tenis moderno y encontré la novedad de todo el completo bastante interesante.

Los recuerdos más nítidos que conservo corresponden a la edición de 2010, en la que hacía el trayecto de 20 minutos desde la ciudad hasta la Caja Mágica siempre que podía.

Uno de los partidos de las rondas iniciales al que asistí fue un encuentro entre Fernando Verdasco e Ivo Karlovic. Ya había visto la algarabía que rodeaba a Rafael Nadal el año anterior pero esta fue la primera vez que tenía un asiento en primera fila para ver a Verdasco competir en su ciudad natal.

El estadio no estaba lleno pero había algunos fanáticos de Verdasco en un sector de las gradas superiores que entraron en locura cuando él entró en la pista.

Los aficionados llevaban unas pelucas muy divertidas, tenían antiguas raquetas de madera y cantaban “Vamooo Feeer” sin parar durante todo el encuentro. El techo del estadio estaba abierto, pero las voces de estos aficionados resonaban en el interior del recinto. Por un momento, sentí como si estuviera en un partido de fútbol en el Bernabéu y no en la Caja Mágica.

Por fortuna Verdasco ganó. De otra forma no sé como hubieran reaccionado estas personas. Mi hermana y yo cerramos consecuentemente ese día cenando en un restaurante propiedad de la familia de Verdasco, y las palabras “Vamo Fer” todavía resonaban en nuestra cabeza.

Fui de viaje a Valencia durante un par de días, pero después de ello logré volver a tiempo para la final entre Nadal y Federer – que fue la reedición del partido por el título del año anterior. Me dije a mí misma: ‘¡Qué afortunado es el torneo por tener finales entre Rafa y Roger en sus dos primeros años en el nuevo recinto!’

Nadal había perdido la final ante el suizo en 2009, después de competir durante un épico partido de cuatro horas ante Djokovic el día anterior. Después de que el español salvara tres pelotas de partido y lograse la victoria ante Djokovic, esa escena de Nadal clavado sobre sus rodillas con las manos alzadas junto a ese pequeño niño -un invasor de pista, imagino- que imitaba su celebrado a su lado, tiene que ser uno de los momentos más icónicos de la historia del torneos hasta el momento.

“La próxima vez intentará jugar con dos raquetas con punto de partido para intentar golpear con ambas”, dijo un Djokovic extremadamente frustrado tras esa derrota en semifinales ante Nadal.

Doce meses más adelante Nadal se encontró de nuevo jugando una final ante Federer en la arcilla de Madrid después de sobrevivir en un partido removido a tres sets, esta vez ante Nicolás Almagro.

Hay varias cosas que recuerdo de esa final de 2010.

Eran los años en los que Nadal se había despedido finalmente de sus piratas para dar paso a los pantalones cortos que usa actualmente.
Vestido con una prenda ajedrezada de tonos blanco y azul que casi le llegaba por la rodilla, Nadal buscaba asegurar una tercera corona de Masters 1000 en un período de cuatro semanas. Sus triunfos previos en Montecarlo y Roma terminaron con una sequía de títulos de 11 meses después de una temporada 2009 plagada de lesiones.

Recuerdo el passing shot de derecha muy anulada que el mallorquín conectó para llevarse el primer set en la final de 2010 en la capital española, y el festival de dejadas que Federer ofreció durante la segunda manga. El encuentro terminó con un punto de partido realmente extraño en el que Roger no logró golpear la pelota después de que ésta patinara sobre la línea. Fue juego, set y partido y… ¡Nadal estaba definitivamente de vuelta!

Salí del estadio convencida de que recuperaría su corona de Roland Garros. Nadal culminó poco después una temporada de tierra perfecta, ganando en París y regresando al número uno mundial.

*Reem Abulleil es periodista de Sport360º, forma parte de la ITWA (International Tennis Writers Association) y ha cubierto los torneos más importantes del circuito