La final soñada

Antonio Arenas Noticias Mutua

El camino ha llegado a la meta de la final y sólo dos parejas optarán al trofeo. El partido enfrentará a las dos duplas que más en forma llegaron a Madrid. Una encarna la experiencia y el poderío. La otra la juventud y las ganas de seguir creciendo. Una final soñada. Un partido perfecto.

A primera hora las francesas Caroline Garcia y Kristina Mladenovic vencían el encuentro por 6-2 y 6-3 a la pareja compuesta por las rusas Ekaterina Makarova y Elena Vesnina. Poco después, las número uno del mundo Martina Hingis y Sania Mirza aceptaron el desafío y se clasificaron para la última ronda. Para alcanzar la final, las grandes favoritas se impusieron a la estadounidense Vania King y la rusa Alla Kudryavtseva con un contundente 6-2 6-0.

Así, la Caja Mágica presenciará una de las mejores finales posibles. Y es que, aunque Hingis y Mirza cuentan con la mejor condición de cabezas de serie, las francesas les vencieron hace justo una semana en la final de dobles de Stuttgart.

El doble masculino define semifinales

Abriendo la jornada en la Arantxa Sánchez-Vicario se disputó el primero de los cuartos de final de esta edición entre la pareja formada por el holandés Jean-Julien Rojer y el rumano Horia Tecau con victoria para los mismos en un ajustado encuentro que finalizó 7-6 y 7-6. Un doble tie-break que les ha valido para colarse en la semifinal.

El reto de esta pareja será mayúsculo, pues se citan en semifinales con los campeones de los tres últimos Masters 1000: Pierre-Hugues Herbert y Nicolas Mahut, reyes de Indian Wells, Miami y Montecarlo. Los franceses, además de ser primeros cabezas de serie, se llevaron un apretadísimo encuentro ante los norteamericanos y ex número uno del mundo Bob y Mike Bryan (3-6, 7-6 (4) y 10-8).

Además, los cuartos favoritos Ivan Dodig y Marcelo Melo necesitaron 59 minutos para llevarse la victoria ante Vasek Pospisil y Jack Sock por un sólido 6-3 y 6-4. El tándem croata-brasileño aún espera el desenlace del Bopanna/Mergea-Kontinen/Peers para saber su último escollo antes de la final.