Tierra de nadie

Antonio Arenas Noticias Mutua

Rafael Nadal es maestro de la arcilla. Nadie ha dominado como él la teoría, destreza y técnica para labrar un palmarés más brillante en la superficie en la historia de este deporte. A pesar de que el Mutua Madrid Open no ha sido una excepción a la ley no escrita por el manacorense sobre polvo de ladrillo a lo largo de su carrera, dominando la vitrina con tres trofeos (cuatro en total), la Caja Mágica acoge el Masters 1000 en tierra batida más abierto del calendario ATP World Tour.

Tanto es así que sólo en una ocasión, un mismo jugador ha podido defender su corona (Nadal: 2013, 2014), pero durante esta década hasta cuatro protagonistas se han repartido el trofeo, más que en ningún otro torneo homólogo. Más allá del español, Roger Federer que fue el primer campeón sobre tierra batida acumula tres coronas (2006, 2009, 2012), Novak Djokovic registra dos victorias (2011, 2016), mientras que Andy Murray superó sus barreras sobre el albero en la edición de 2015.

El Mutua Madrid Open es tierra de nadie y propiedad de unos pocos. Concretamente del Big 4, que se reparte todas las ediciones celebradas en arcilla. Es más, en activo no existe otra raqueta que haya grabado su nombre en la placa de ganadores desde 2002. Ex números uno como Andre Agassi (2002), Juan Carlos Ferrero (2003) o Marat Safin (2004) recogieron el trofeo de campeón. También David Nalbandian (2007). El resto, un botín repartido entre Nadal, Federer, Djokovic y Murray.

Póker de candidatos

La pista central de Madrid además de Mágica es una caja de sorpresas. Nada es predecible del próximo 5 al 14 de mayo. Lo que sí es irrefutable es que Djokovic parte como defensor de la corona y de los 1.000 puntos en juego. Desde que la tierra batida tiñe las zapatillas, el de Belgrado guarda un 83,3% de éxito en sus 18 partidos, seis puntos porcentuales más sólido que en su registro total en el torneo desde que debutó en 2006. Y eso que sobre pista dura ya acarició la final en 2007, antes de caer con la raqueta que acabaría ascendiendo al Olimpo en semifinales (Nalbandian).

Pero cuando apareció la arcilla, también lo hizo la mejor versión de Djokovic. En 2011 completó una racha de 32 victorias consecutivas, inclinando por primera vez en la superficie a Nadal en la final para conquistar su primer título en el Mutua Madrid Open. Después de una inesperada derrota en su estreno en 2013 ante Grigor Dimitrov, el balcánico regresó la pasada temporada para levantar el trofeo. Lo hizo dejando por el camino a tres rivales de categoría Top 10: el No. 10 Milos Raonic en cuartos de final, el No. 6 Kei Nishikori en la semifinal y el No. 2 Andy Murray en la final.

Precisamente el escocés ha encontrado en el Mutua Madrid Open el trampolín necesario para ser un jugador total, más completo y tan peligroso en tierra como en superficies rápidas. Tras años luciendo un palmarés vacío de alegrías de prestigio sobre el albero, la Caja Mágica bautizó al escocés en 2015. Cinco temporadas después de tropezar una y otra vez contra la barrera de los cuartos de final, Murray brilló en la arena madrileña. Y eso que estuvo cerca de despedirse en su estreno frente a Philipp Kohlschreiber. Pero sólo fue un espejismo. Andy había madurado su tenis y exhibió sus nuevos argumentos ante el público, como si de alguna manera devolviese los años de formación durante su adolescencia en España. Raonic, Nishikori y Nadal fueron sus últimos tres peldaños antes de conquistar el trofeo más importante de su carrera hasta entonces en tierra.

Lejos de conformarse, el pasado curso repitió final y victoria frente al manacorense. Pasó de un 0-7 en su cara a cara sobre tierra batida a un 2-1 desde la final de 2015. Eso sí, esta vez en la última ronda no pudo con Djokovic a pesar de estirar el duelo hasta el tercer set, en un capítulo más de la batalla por el número uno que protagonizaron hasta el final de la temporada.

Sin embargo, cuando los focos alumbraban a Andy y Novak como únicos aspirantes a dominar el circuito y prácticamente descartaban al resto, apareció la magia de Nadal y Federer para discutir por los grandes títulos. Si le faltaban argumentos, el español ha ganado crédito en este inicio de temporada para pelear por los grandes torneos en 2017. Y así será en el Mutua Madrid Open. Al manacorense le sobran pruebas para que su nombre figure entre los favoritos: en esta edición buscará las semifinales por décima vez, es el único jugador capaz de defender con éxito un título en la Caja Mágica y nadie ha levantado en tantas ocasiones el trofeo como él (2005, 2010, 2013, 2014), además de encarar tres finales más (2009, 2011, 2015). Bajo el sol de Madrid, su derecha rasga como una daga.

La primavera es un campo de flores para Nadal. No obstante, en esta época de la temporada ha ido recogiendo buena parte de los títulos que se alojan en su vitrina. Tantos como 40 de los 69 que presenta en su historial, o lo que es lo mismo, un 57% del total de sus coronas. En concreto, la tierra batida de mayo le ha dejado 12 trofeos. Y este curso está dispuesto a mantener la disciplina. Más de 400 partidos sobre la superficie más lenta y una cifra de éxitos que le acreditan como el mejor jugador en tierra de todos los tiempos le sitúan un año más como candidato al Ion Tiriac Trophy.

Como en casa

El calendario ATP World Tour apenas recoge dos paradas en casa para los jugadores españoles y en mayo tienen una de las grandes citas en la Caja Mágica. No obstante, es un torneo que ha ‘regalado’ una buena dosis de puntos a los locales en las últimas ediciones, David Ferrer, Roberto Bautista o Pablo Andújar son una muestra de ello.

En el caso del de Jávea, acumula seis presencias al menos en cuartos de final, si bien la pasada campaña no pudo superar los octavos de final ante Tomas Berdych. En total, Ferrer acumula un récord de 21-8 desde 2009.

En cuanto a Bautista y Andújar fueron protagonistas en 2014 y 2013, respectivamente, quedándose a las puertas de la final. El castellonense avisó que su raqueta conservaba potencial para acomodarse en el Top 20 tal y como ha hecho en las últimas temporadas, mientras que el conquense vivió la mejor semana de su carrera dejando fuera a tres jugadores que han lucido la etiqueta de Top 10 como Marin Cilic, John Isner o Kei Nishikori.

Otros nombres como los de Fernando Verdasco o Feliciano López suenan con fuerza en cada edición del Mutua Madrid Open. No sólo por la cercanía geográfica a su lugar de origen, también porque sus estilos de juego se adaptan mejor que en ningún otro escenario sobre tierra batida. El madrileño cuenta con dos presencias en cuartos de final (2009, 2012), mientras que el toledano lo logró en 2014 (tierra) y 2003, 2007, 2008 (dura indoor). Esta edición, la tierra batida madrileña también servirá para testar el nivel de Pablo Carreño, que tiene su techo en la segunda ronda.

Alternativas

El Mutua Madrid Open es un torneo especial, donde el saque decide por encima del resto de torneos de tierra de la temporada. Y ahí reside la ventaja de los grandes cañoneros del circuito, con buena movilidad como son los casos de Tomas Berdych, Juan Martín Del Potro, Marin Cilic e incluso Milos Raonic. Todos comparten la virtud del servicio y la agilidad suficiente para presentar batalla en arcilla.

El checo es una raqueta habitual en las rondas finales y en las últimas seis ediciones siempre ha estado presente, al menos, en cuartos de final. En 2012 llevó al límite a Federer para acabar recogiendo el trofeo de subcampeón. También el argentino, semifinalista en 2009 y 2012, debe incluirse en el grupo de candidatos al título. Mientras que la capacidad para obtener puntos gratis de Raonic o Cilic les ubican en una posición privilegiada en la parrilla de salida.

También habrá que seguir de cerca a nombres que vienen tocando fuerte a la puerta para dar la campana en un torneo de esta categoría como Dominic Thiem, que está aprendiendo a convivir entre los diez mejores del mundo, David Goffin, que esta temporada ya ha estrenado la condición de Top 10 o Grigor Dimitrov que ha expuesto los mimbres para soñar con cotas más altas.

En total 56 espadas pelearán por el mismo objetivo: abrazar el Trofeo Ion Tiriac. Ya está todo preparado para que comience la batalla. La arcilla del Mutua Madrid Open es una tierra por conquistar. Del 5 al 14 de mayo.

 

Amenaza para los favoritos

Nadie está exento de sorpresas en la Caja Mágica. No existe blindaje ni inmortalidad posibles. A pesar de que los favoritos se han asegurado todos los títulos desde que el torneo se celebra sobre tierra batida (2009), todos han estado expuestos a resultados inesperados. Nadal lo sufrió en la edición de 2012 en octavos de final frente a Fernando Verdasco; Djokovic se despidió en su estreno en 2013 en segunda ronda ante Grigor Dimitrov, cuando el búlgaro aún era No. 28 del mundo; Murray vio cómo primero Thomaz Bellucci (2011) y luego Santiago Giraldo (2014) le impidieron seguir avanzando en tercera ronda. Incluso Stan Wawrinka, finalista en la edición de 2013 también tuvo que marcharse antes de tiempo en su estreno en 2011, a manos de Guillermo García López.

Nishikori, una cuenta pendiente

A pesar de su condición de Top 10, Nishikori ha partido en las últimas ediciones como el ‘tapado’ del cuadro pero su actuación nunca deja indiferente. El japonés acumula tres años seguidos entre los cuatro mejores del torneo, con 11 victorias en 14 partidos. Esas tres derrotas se han producido frente a Rafa Nadal (Final 2014), Andy Murray (Semifinal 2015) y Novak Djokovic (Semifinal 2016). ¿Será 2017 su año?