Un torneo de los grandes

Antonio Arenas Noticias Mutua

Es un escenario sagrado para las mejores raquetas del circuito. Y es que el polvo de ladrillo de la Caja Mágica parece propiedad privada del Big-4. Rafa Nadal, Roger Federer, Novak Djokovic y Andy Murray han acaparado todos los títulos en juego del Mutua Madrid Open en esta superficie y esta temporada prometen defender su territorio una vez más. En esta ocasión, la corona de Maestro vuelve a ponerse en juego del 29 de abril al 8 de mayo.

Un estatus diferencial

Para levantar el título de campeón en el Mutua Madrid Open es necesario presentar una credencial especial, un estatus diferencial, un pasaporte que acredite como uno de los mejores de la historia. Al menos eso es lo que se desprende al repasar su palmarés. Entre los ocho nombres que figuran en el historial de campeones, seis han lucido la condición de número uno de la ATP, mientras que en activo sólo han podido hacerlo las cuatro raquetas más relevantes del circuito: Rafa Nadal, Roger Federer, Novak Djokovic y Andy Murray.

Precisamente el escocés fue el último en poner su rúbrica en la tierra batida madrileña la pasada temporada y en el 15º aniversario del torneo será el encargado de defender el título y los 1.000 puntos en juego. A pesar de que en la vitrina de Murray figuran dos trofeos –uno en tierra y otro en pista dura cubierta– es el componente del Big-4 que presenta los números más vulnerables en la Caja Mágica, eso sí con un notable 72,2% de éxito.

En el lado opuesto, nadie registra una estadística tan incuestionable como la de Rafa Nadal, que ha dominado sin discusión sobre el albero con un 87% de victorias, repartidas en tres títulos (2010, 2013 y 2014) y otras tres finales (2009, 2011 y 2015). Uno de los encargados de infligir una de las cuatro derrotas que ha padecido el español fue Novak Djokovic en la final de 2011, el año en el que se convirtió en el octavo campeón distinto. Su porcentaje de éxito se eleva hasta el 76,9%. Finalmente, cierra el póker de ases Roger Federer. Su raqueta ha dictado el discurso ganador en el 81,8% de las ocasiones que ha saltado a la pista. Y tanto en 2009 como en 2012, sobre tierra azul, se adueñó del Ion Tiriac Trophy.

Alternativas

Aunque el Mutua Madrid Open ha sido un fortín reservado para unos pocos privilegiados, en la retaguardia espera su momento un batallón de infantería encabezado por Stan Wawrinka. El magistral revés del suizo es la gran alternativa al título en el elenco de outsiders, y a pesar de que en las dos últimas temporadas no ha completado actuaciones destacadas, ya estuvo cerca de obtener premio en la edición de 2014, cuando se quedó a las puertas frente a Rafa Nadal.

Tomas Berdych es otro de los nombres propios en la Caja Mágica. Su derecha toma velocidad de crucero en la tierra batida madrileña, donde ha celebrado por victoria el 71,4% de sus partidos. El checo ha alcanzado las semifinales en tres ocasiones y en 2012 acarició el título ante Roger Federer.

Por su parte, tanto Kei Nishikori como David Ferrer entran en el abanico de opciones. El japonés, por su capacidad para adentrarse en las rondas finales en las últimas tres ediciones (fue finalista en 2014), y el alicantino, como gran alternativa nacional, con seis presencias consecutivas en los cuartos de final.

Sorpresas

Si bien el Mutua Madrid Open es un escenario que ha blindado su palmarés, no ocurre lo mismo en las rondas iniciales. Que el título se haya repartido entre cuatro protagonista, no les exime de sorpresas en las primeras rondas. Y es que todos han sufrido alguna derrota inesperada antes de tiempo.

Sin ir más lejos, en la pasada edición fue Nick Kyrgios el que desbancó a Roger Federer en su estreno después de tres tie-breaks (6-7, 7-6, 7-6). Un año antes fue Andy Murray el que en su segundo encuentro en la Caja Mágica se despidió ante Santiago Giraldo, mientras que Rafa Nadal hizo lo propio en la misma ronda de 2012 frente a Fernando Verdasco. Ni siquiera Novak Djokovic se escapa de esta estadística negativa para el Big-4. En 2013 fue el serbio el que, el día que debutaba en aquella edición del Mutua Madrid Open, padeció la inmaculada actuación de Grigor Dimitrov (7-6, 6-7, 6-3).

En 2016, presente y futuro se citan para cuestionar una herencia de hierro que ha repartido el botín entre unos pocos. Murray defiende su corona, en un escenario donde Nadal pretende recuperar su imperio. Eso sí, los Ferrer, Wawrinka, Berdych y compañía pretenden discutir que el Mutua Madrid Open siga siendo un torneo exclusivamente para los grandes.

Nadal, dominador absoluto

23 de octubre de 2005. Con apenas 19 años, Rafael Nadal completaba uno de los partidos más épicos de su carrera profesional en la final de aquella edición del Mutua Madrid Open. Al otro lado de la red, Ivan Ljubicic dominaba dos sets a cero, pero el español fue capaz de darle la vuelta al encuentro (3-6, 2-6, 6-3, 6-4, 7-6) y acabar levantando su primera corona –y única hasta el momento–en pista dura cubierta.

Desde aquel día aceptó el pulso con Roger Federer, el primer jugador en repetir trofeo tanto en cemento como en tierra batida, para arrebatarle el cetro de dominador absoluto del torneo, igualando su hazaña, enlazando cuatro títulos y otras tres finales más. No obstante, Nadal se ha convertido en un habitual en la última ronda con seis presencias en las últimas siete temporadas.

Murray defiende su corona

Una carrera contrastada sobre superficies rápidas necesitaba un título de prestigio en tierra batida, que rubricara su carrera. Pero la vitrina de Andy Murray se resistía a abrir sus puertas a un trofeo labrado sobre esta superficie. Hasta la pasada temporada. El escocés despejó cualquier tipo de dudas, completando en el Mutua Madrid Open una semana impecable. Fue derribando obstáculos como Philipp Kohlschreiber, Marcel Granollers, Milos Raonic o Kei Nishikori (finalista en 2014) hasta encontrarse en la última ronda con Rafa Nadal, al que superó por primera vez en estas condiciones.

El triunfo en Madrid suponía el noveno consecutivo, después de que tan solo una semana antes inaugurara su palmarés sobre polvo de ladrillo en Múnich. Además, igualaba una marca sólo al alcance de Roger Federer y Rafa Nadal: repetir victoria en pista dura indoor (2008) y tierra batida (2015).