La gran oportunidad de David Ferrer

Mutua Madrid Open Tenis masculino

La presente edición del Abierto de Australia está siendo inolvidable para David Ferrer. El jugador español alcanzó el pasado lunes su quinta semifinal de un Grand Slam con un nuevo triunfo ante Nicolás Almagro que le hizo entrar en el exclusivo club de los tenistas con 500 victorias en el circuito profesional. Por si eso fuera poco, este jueves tendrá ante Novak Djokovic la oportunidad de poner la guinda a un perfecto inicio de 2013 con la que sería su primera clasificación para una final de Grand Slam.

Ferrer había ganado a Almagro en los doce anteriores enfrentamientos entre ambos, pero en el duelo por una plaza en las semifinales de Australia, las cosas parecían muy diferentes. Almagro dominaba con claridad y obtuvo una ventaja de dos sets que parecía definitiva para acabar con su mala racha ante Ferrer y meterse por primera vez en su carrera en las semifinales de un grande. Sin embargo, Ferrer sacó entonces los mejores atributos de su tenis para dar la vuelta a la situación de forma sorprendente.

Su casta, su lucha y su actitud incansable han sido siempre los emblemas de su tenis, y es en la adversidad como mejor  se siente el alicantino. Así pues, pese a la desventaja, no se rindió nunca, y dio la vuelta al partido para apuntarse el que era un histórico triunfo número 500 en el circuito de la ATP.

Esto le hizo entrar en semifinales de un Grand Slam por quinta vez en su carrera, pero además le dio acceso también a un exclusivo club de 39 jugadores desde que se inauguró la era Open en 1969 que han conseguido tantos triunfos.  Ferrer es con 500 victorias el quinto jugador en activo con más partidos ganados. Solo le superan Roger Federer (882), Rafael Nadal (583), Lleyton Hewitt (568) y Tommy Haas (501), al que podría igualar su este jueves vence a Djokovic.

Ferrer, cuarto español en alcanzar los 500 triunfos después de Manuel Orantes, Carlos Moyá y Rafa Nadal, superó una enorme barrera al lograr esa espectacular cifra de triunfos, pero ahora tiene por delante otro obstáculo que jamás ha podido sortear: las semifinales de un Grand Slam.

El español ha perdido hasta ahora los cuatro partidos que ha disputado con el premio de acceder a una final de un grande en juego. El primero de ellos fue en 2007, en las semifinales del US Open precisamente ante Novak Djokovic, que se impuso por un claro 6-4, 6-4 y 6-3 para alcanzar por primera vez la final de uno de los cuatro ‘majors’. Ferrer tuvo que esperar casi cuatro años para volver a luchar por alcanzar la final. Esta vez fue en el Abierto de Australia de 2011, donde Andy Murray le apeó pese a que el español se hizo con el primer set.

El año siguiente también alcanzó semifinales en Roland Garros, ronda en la que fue eliminado por su compatriota y amigo Rafa Nadal. Solo unos meses más tarde tuvo su última ocasión de llegar a una gran final en el US Open de 2012, pero de nuevo fue eliminado por el que será su rival este jueves, Djokovic.

Ferrer está ante una oportunidad única, pero para lograr el paso definitivo para luchar por fin por un gran título el español deberá mejorar su estadística ante Djokovic. Hasta ahora ambos se han enfrentado en 14 ocasiones, con nueve triunfos para el serbio y cinco para el español. Ferrer está en la cumbre de su carrera, gracias a su actuación hasta ahora en el torneo y pase lo que pase en semifinales, el lunes ascenderá a la cuarta plaza de la clasificación de la ATP adelantando a Rafael Nadal, y un triunfo este jueves supondría su mejor actuación en un Grand Slam. ¿A la quinta irá la vencida?This year’s Australian Open is turning out to be one for the books as far as David Ferrer is concerned. The Spaniard reached his fifth ever grand slam semifinal on Monday by beating fellow countryman Nicolas Almagro, a victory which saw him join an exclusive group of players who have recorded 500 victories on the professional circuit. To cap off this incredible achievement, and his blistering start to the 2013 campaign, he will be hoping to see off the challenge of Novak Djokovic on Thursday and reach his first ever grand slam final.

Ferrer had beaten Almagro in all twelve of their previous encounters, however, for a place in this year’s Australian Open semis you would have been forgiven for thinking the opposite was the case, if the first two sets were anything to go by. Almagro completely dominated the initial stages of the clash and quickly took a two set lead which looked insurmountable. Not wanting to be outshone by his friend though, Ferrer rolled up his sleeves to turn things around in the most dramatic way imaginable.

His sheer grit and determination have always been his strongest weapons, and he has always played his best tennis when the odds have been stacked up against him. With the match looking out of sight he refused to throw in the towel and somehow managed to turn things around to record as historic a 500th win as anyone could hope for.

This stubbornness has got him to the fifth grand slam semifinal of his career, but it has also gained him access into an exclusive club of 39 players who, since the inauguration of the Open era in 1969, have also achieved 500 professional victories or more. Ferrer is the player with the fifth highest number of wins who is still competing. Ahead of him are Roger Federer (882), Rafael Nadal (583), Lleyton Hewitt (568) and Tommy Haas (501), the latter of whom could be leapfrogged by the Spaniard by the end of this week.

Ferrer is only the fourth Spaniard to reach 500 wins after Manuel Orantes, Carlos Moya and Rafa Nadal. No doubt reaching this milestone is an incredible achievement but he won’t have much time to dwell on it now that he has another obstacle standing in his path: winning his first grand slam semifinal.

The Alicante native has lost all four of the grand slam semis he has played in until now. His first outing in such a match came in the 2008 US Open, when Novak Djokovic comfortably disposed of him 6-4, 6-4, 6-3. Ferrer had to wait nearly four years for another roll of the dice, however, this time it was Andy Murray who rained on his parade in the Australian Open.

The following year he reached the Roland Garros semis, where his compatriot, Rafa Nadal, knocked him out. He was agonisingly denied a place in the US Open final a few months later, when once again Djokovic got the better of him.

Ferrer is in superb form but in order to finally get the grand slam monkey off his back he will need to overcome a Djokovic who has almost always been a source of frustration for him. Going into tomorrow’s clash the head-to-head record between the two reads 9-5 in favour of the Serbian.  Ferrer is enjoying a second comeback of unprecedented proportions, and thanks to his amazing form so far this season no matter what happens in the semifinals he will leapfrog Rafa Nadal to no. 4 in the ATP rankings next Monday. A win tomorrow would be his greatest ever result in a grand slam.