Las buenas sensaciones de Murray en 2013

Mutua Madrid Open Tenis masculino

Tras conquistar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012, Andy Murray estaba preparado para tener mayor presencia en la temporada 2013 del tenis mundial. El tenista británico comenzó cuajando un gran año, pero unos problemas de espalda le privaron de aspirar a cotas más altas en la última campaña.

El comienzo del tenista escocés no pudo ser mejor. Murray alcanzó la final de Brisbane donde derrotó a Grigor Dimitrov para llegar al Abierto de Australia en gran forma. Logró su segunda final consecutiva en Melbourne, pero esta vez sucumbió ante un intratable Novak Djokovic. Las dos finales en los dos primeros torneos del año le impulsaron hasta los cuartos de final de Indian Wells, donde cayó ante Juan Martín del Potro.

En Miami volvió a dejar claro que está para grandes cosas, y tras salvar una bola de partido ante David Ferrer en el tercer set de la final, terminó conquistando su segundo título en el torneo estadunidense. Pero tras su discreta participación en Montecarlo, Madrid y Roma, Murray alcanzó la cúspide en Londres.

Primero conquistó el Queen’s Club Championships para lograr tres semanas más tarde un hito en el tenis actual. El cuarto mejor tenista del mundo se convirtió en el primer hombre británico en conquistar el título de Wimbledon desde que lo hiciera Fred Perry en 1936 gracias a su triunfo 6-4, 7-5 y 6-4 ante Novak Djokovic, uno de los favoritos del torneo.

Pero Murray no sólo entró en los anales de la historia por ser el primer británico en conquistar Wimbledon tras 77 años. El campeón olímpico también se convirtió en el jugador de esa nacionalidad con más victorias en un Grand Slam con su victoria ante Benjamin Becker en la primera ronda del torneo más antiguo del mundo. Su victoria sobre la hierba londinense fue la última de la temporada, pero seguro fue la más especial del año.

Tras someterse a una operación en septiembre de 2013, Murray puso punto y final a una temporada que se saldó con 43 victorias y sólo ocho derrotas, números que le avalaron para terminar el año en la cuarta plaza del ranking mundial. Si le respetan las lesiones, en el 2014 puede pelear por un lugar en la cima del tenis con los más grandes del momento.After winning the gold medal at the London Olympics in 2012, Andy Murray was ready to increase his profile on the tennis world stage in 2013. Things were shaping up nicely for the British player at the beginning of the year, but back problems prevented him from making an even bigger mark on the campaign.

The Scotsman start to the season couldn’t have been better. First he reached the Brisbane final where he dispatched of Grigor Dimitrov, a victory which filled him with confidence ahead of the Australian Open. He reached the Melbourne final for the second consecutive year, but finished runner-up to an unplayable Novak Djokovic. After making it to the first two finals of the season, he then got to the quarter-finals of Indian Wells, where he was sent out by Juan Martín del Potro.

He once again showed his might in Miami, where after saving three match balls against David Ferrer in the third set of the final, he lifted his second ever title in the US tournament. Following on from that, he put in some largely uneventful performances in Monte Carlo, Madrid and Rome, before dazzling in London.

Firstly he triumphed in the Queen’s Club Championships before making tennis history three weeks later in the English capital. The world no. 4 became the first British man since Fred Perry in 1936 to lift the Wimbledon title, doing so after beating Djokovic, one of the favourites to win the tournament, 6-4, 7-5, 6-4.

But Murray didn’t just enter the history books by becoming the first British man to win Wimbledon in 77 years, the Olympic champion’s win over Benjamin Becker in the first round of the oldest tournament on the planet saw him become the British player with most victories in a Grand Slam of all time. His triumph on the London grass was his last of the season, but perhaps the most special of the whole year.

By undergoing surgery in September, Murray put an end to his participation in the 2013 season, a campaign which saw him rack up 43 victories and only eight defeats. His performances helped him finish the year as the world no. 4 in the ranking. Injuries permitting, 2014 could be the year the Scotsman fights his way to the top of world tennis.