El análisis del experto: las empuñaduras

Mutua Madrid Open Tenis

El Mutua Madrid Open es un torneo perfecto para asimilar los cambios técnicos de jugadores y jugadoras de cara a la temporada de tierra, con el foco puesto en Roland Garros.

A nivel técnico, Madrid es laboratorio de esa parte desconocida del tenis, la evolución de este deporte, que va más allá de lo material. Para entender estos cambios, hablaremos solo de algo que todo jugador, técnico o aficionado debería comprender: las empuñaduras.

Aprovechando la exposición histórica de raquetas de tenis expuesta en el torneo (muy recomendable) podemos hacernos una idea del cambio que ha sufrido el tenis en estos años. ‘Citius, altius, fortius’, es parte natural de todos los deportes, y por esa búsqueda, esos cambios en el material, y por lo tanto los golpes que se desarrollaban con aquel material, eran diametralmente opuestos a los de hoy en día. Más allá de los parecidos que podemos buscar entre los golpes de antes y los de hoy, y en concreto en la forma de asir esas herramientas que siguen conformando parte importantísima de este deporte, seguimos escuchando la frase «qué mano tiene…»

Comencemos a entender 3 formas básicas de coger la raqueta, los grips o empuñaduras:
Empuñadura de derecha / forehand
Empuñadura de revés / back hand (aquí tenemos a una mano y a dos).
Empuñadura Continental, para volea, saque e incluso golpes «de mano».
Además las variantes de cada una de estas…

En Madrid, vemos ajustes de las empuñaduras, en primer lugar por la superficie, tierra batida, en segundo lugar por la altura de Madrid, y por último, por algo que no es sólo por cambios específicos, sino por un gran cambio general en la forma de golpear a la pelota en el tenis actual.

Para que visualmente nos sea fácil entender esto veremos que:

–  La empuñadura de derecha/drive/forehand sería el resultado de poner la raqueta plana en el suelo e ir a coger el puño/grip desde arriba. Así tendremos la empuñadura básica de derecha/drive/forehand.

– La de revés/backhand sería: teniendo la empuñadura de drive/derecha/forehand haremos el gesto de acelerar una moto, de forma que las cuerdas de la raqueta, que miraban el suelo, pasen a mirar hacia delante (revés a una mano) o en el caso de revés a dos manos donde la dejaremos en medio, ni delante ni suelo, siendo la mano débil (la que está arriba) la que debe tender a cerrar las cuerdas hacia abajo.

–  La empuñadura Continental, nos sirve para sacar, volear, estar en espera en el resto (existe alguna variación según el gusto del jugador/a), se podría resumir como la empuñadura «de martillo» ya que lo más fácil para tenerla es coger la raqueta como sí de un martillo se tratara, para golpear un clavo, con el canto de la raqueta, quedando habilitada para tener fuerza tanto por una lado como por otro de la raqueta.

Con estas pautas podremos entender mejor cómo los/las tenistas son capaces de golpear, con tanta violencia la pelota, consiguiendo grandes efectos y cómo los gestos de los golpes van cambiando, viéndose modificados por culpa del grip/empuñadura, para que los objetivos se cumplan: «meter siempre una bola más que el contrario» (Bjorn Borg).

En otra ocasión hablaremos de los nuevos apoyos de los pies…The Mutua Madrid Open is an ideal perfect tournament for players to make technical adjustments for the clay-court season, always with one eye on Roland Garros.

On a technical level, Madrid acts as a laboratory for a lesser-known side of tennis, where the evolution of the sport takes place, and which goes beyond mere equipment. To understand these changes we are going to take a look at something all players, coaches and fans should understand: grips.

A visit to the tournament’s exhibition of antique racquets (highly recommendable) gives us an idea of the changes tennis has undergone in recent years. ‘Faster, higher stronger’ is a firmly established term in the lexicon of all sports, and that search for progression, those changes in the equipment, and therefore the shots that were played with that equipment, were diametrically opposite to those of today. As well as the similarities we can draw between the shots of today and those of yesteryear, and in particular the way in which the equipment that remains so important to this sport is held, the expression “to have a deft hand” can still be heard nowadays.

There are three basic ways of gripping or holding the racquet:
Forehand grip
Backhand grip (can be with one or two hands).
Continental grip, for volleys, serves and defensive shots.

As well as the variations of each of the above…

In Madrid, we’ve made adjustments to the grips to account for various factors. Firstly, the clay surface, secondly the altitude in Madrid, and finally the significant changes in how the tennis ball is hit nowadays.

As these changes are not easy to spot with the naked eye, we can explain them as follows:

–  The drive/forehand grip can be formed by placing the racquet flat on the ground and picking it up by the handle/grip. As such we would have the standard drive/forehand grip.

– The backhand grip can be formed by making the motion of accelerating a motorbike while holding the racquet in a drive/forehand grip position, in such a way that the strings rotate from facing the floor to pointing forwards (in the case of a one-handed backhand). In the case of a two-handed backhand, the racquet is held at a 45-degree angle, halfway between facing the floor and vertical, with the weaker hand (the top hand) pushing the racquet face towards the floor.

–  The continental grip is used to serve, volley and, in anticipation of receiving serve, can act as the fall back grip (obviously depending on the player’s own preferences). It is sometimes referred to as the “hammer grip” as the easiest way to find it is by picking the racquet up as if the edge of the frame were the head of a hammer.

These guidelines help us to better understand how grip modifications allow professional tennis players to hit the ball with such force, generate so much spin and change their positioning for different shots, and as a result meet their objectives: «always hit one more ball in than your rival» (Bjorn Borg).

We’ll talk about the latest developments in foot support another time…