Isner sube a las alturas

Mutua Madrid Open Tenis

Dominique Wilkins es una de las referencias deportivas de la Universidad de Georgia (Estados Unidos). Tras salir del centro de estudios en el que jugó a baloncesto, inició una carrera exitosa en la NBA. Sus 2.03 metros no pasaban desapercibidos por Georgia, lo mismo que le ocurrió a John Isner. Con tres centímetros más de altura, el espigado jugador diestro dominó el tenis universitario entre 2004 y 2007, verano en el que se convirtió en profesional.

Desde entonces, el pupilo de Craig Boynton nacido el 26 de abril de 1985 en Greensboro (Carolina del Norte) comenzó a hacerse un hueco en el tenis llamando la atención por su altura, y siempre ataviado con su gorra hacia atrás. En agosto de 2007 llegó a su primera final cayendo el Washington ante Andy Roddick, y tuvo que esperar hasta enero de 2010 para celebrar su primer título. El 16 de enero alzó en Auckland el trofeo tras derrotar a Arnaud Clément. El año 2011 fue el de su confirmación al acabar la temporada instalado entre los 20 primeros.

El 24 de mayo, John Isner saltó a la Philippe Chatrier de París para enfrentarse a Rafael Nadal, el gran dominador de Roland Garros, en la primera ronda del torneo galo. Pocos apostaban por él, pero el norteamericano metió el miedo en el cuerpo al de Manacor. Isner se sobrepuso al 6-4 inicial de Nadal al llevarse los dos siguientes en el ‘tie-break’ y dejar al quíntuple campeón al borde de la derrota. Rafa sacó su repertorio y con un 6-2 y 6-4 pasó la primera ronda de forma muy apurada. John Isner se convertía en el único tenista que forzaba a Nadal a disputar un quinto set. Ni siquiera en la única derrota del balear en Roland Garros en los octavos de final de 2009 se llegó a la última manga.

Esa demostración fue una prueba más del crecimiento de Isner. En 2011 llegó a tres finales, llevándose dos de ellas. Derrotó a Olivier Rochus sobre hierba en Newport y a Julien Benneteau en pista dura en el torneo de Winston-Salem. Es cierto que las superficies rápidas son las preferidas para Isner, pero su progresión y mejora en todas las superficies, incluyendo la tierra batida, ha servido para que el norteamericano dejase el puesto 18 del ránking con el que cerró 2011 y ocupe ahora mismo la décima posición de la ATP.

En el primer ATP Masters 1000, el de Indian Wells, Isner demostró su calidad al derrotar en semifinales al número uno Novak Djokovic por un ajustado 6-7, 6-3 y 6-7. Ya en la final, el norteamericano no pudo con Roger Federer, que se llevó el trofeo. Al margen de esa gran actuación en Indian Wells, el altísimo tenista también llegó a los cuartos de final en Memphis y las semifinales en Delray Beach.

Pero la labor de John Isner durante 2012 no ha sido únicamente en beneficio propio para entrar en el Top 10, sino que el de Greensboro ha sido un activo fundamental para la progresión de Estados Unidos a las semifinales de la Copa Davis, ronda en la que España estará enfrente. En los octavos de final, Isner llegó como número dos de su país y sorprendió en el segundo encuentro de la jornada del viernes ante Roger Federer en cuatro mangas.

Pese a disputarse sobre tierra batida, Isner se impuso al número tres del mundo y después zanjó la eliminatoria para redondear un 0-5. Este fin de semana, el norteamericano volvió a ser protagonista. De nuevo a domicilio, y otra vez sobre el polvo de ladrillo. Pese a ello, Isner se puso el mono de trabajo e igualó la eliminatoria ante Francia el pasado viernes al vencer con un rotundo 0-3 a Gilles Simon y zanjó la clasificación a las semifinales tras vencer 3-6, 6-7, 7-5 y 3-6 a Jo-Wilfried Tsonga.

El año de Isner no está pasando desapercibido y sus victorias clave en la Copa Davis hacen que todo el mundo esté expectante de la temporada del norteamericano en tierra batida. Y el Mutua Madrid Open es una parada obligada para las grandes raquetas de la ATP. John Isner tiene hambre de títulos y quiere que su nombre esté a la misma altura que el de Dominique Wilkins. Tiene más talla que la antigua estrella del baloncesto tiene y su porvenir a los 26 años no tiene techo.Dominique Wilkins is one of the big sporting names to come out of Georgia University (USA). After finishing his studies, he began a successful NBA career. His 2.03 metre frame didn’t go unnoticed in Georgia, much like it didn’t for John Isner. At three centimetres taller than his basketball playing counterpart, the towering right-handed player ruled university tennis between 2004 and 2007, the summer in which he turned professional.

Since then, the Craig Boynton protégé – born on 26 April 1985 in Greensboro (North Carolina) – has made a name for himself on the tennis scene, with particular attention being paid to his height and the manner with which he wears his baseball cap: permanently backwards. In August 2007 he reached his first final in Washington, where he fell to Andy Roddick. He had to wait until 16 January 2010 to lift his first title. That happened in Auckland after he beat Arnaud Clément. 2011 was to be his true arrival onto the circuit, when he finished the year ranked among the Top 20 players.

On 24 May, Isner took to the Philippe Chatrier court in Paris to take on Rafael Nadal, the king of clay in Roland Garros, in the first round of the competition. Few would have bet on him, but the American managed to serious scare his opponent. Isner overcame an initial 6-4 lead to Nadal by winning the following two tiebreaks, bringing the five-time champion to the brink of defeat. Rafa upped his game for the next two sets though (6-2, 6-4) and passed to the second round, but in a very unconvincing manner. Isner became the first player to ever force Nadal into a fifth set. Not even in his only defeat in Roland Garros during the last 16 round in 2009 did he play a fifth set.

That display was just another test to see how Isner was progressing. In 2011 he reached three finals, winning two of them. He got the better of Olivier Rochus on the grass of Newport and did away with Julien Benneteau on the fast courts of Winston-Salem. While he prefers fast courts, Isner has improved on all surfaces, including clay, which has helped him climb the ATP rankings from number 18 at the end of 2011 to his current position of tenth.

In the first ATP Masters 1000 event of the year, Indian Wells, Isner showed his quality by defeating the world number one Novak Djokovic in a tight 6-7, 6-3, 6-7 semi-finals match. However, in the final he fell to Roger Federer, who ended up lifting the trophy. Apart from his great performance in Indian Wells, the larger-than-life player also reached the quarterfinals in Memphis and the semi-finals in Delray Beach.

However, his work in 2012 has not only been focused on breaking into the Top 10. The Greensboro native has also been a key figure in the USA’s progress in the Davis Cup, where they will next face Spain in the semi-finals. In the first round of the tournament, Isner playing as his country’s number two surprised everyone in the second encounter of the day when he beat Roger Federer in four sets. Despite the match taking place on clay, Isner did away with the world number three and then went on to settle the tie to round off a 0-5 victory. This weekend, the American proved his worth once again. Like before the encounter was at home and on clay. Regardless of this, Isner rolled up his sleeves to ensure France’s elimination last Friday when he comprehensively beat Gilles Simon 0-3 before confirming his country’s place in the semis by then disposing of Jo-Wilfried Tsonga 3-6, 6-7, 7-5, 3-6.

Isner’s year is not going unnoticed and his key victories in the Davis Cup mean that everyone is looking ahead to the America’s performance on clay this season. The Mutua Madrid Open is an obligatory stop for all the big players on the ATP circuit. John Isner is hungry for titles and would like his name to reach the same heights as Dominique Wilkins’s did around campus. He is taller than the former basketball star but at just 26 years old the sky is the limit for him.