¿Cómo es el día a día de un recogepelotas en Madrid?

Antonio Arenas Noticias Mutua

Tres, dos, uno: ¡acción! El viernes 29 de abril comienza el trabajo de los recogepelotas en el Mutua Madrid Open, en su gran mayoría pequeños jugadores de tenis. Tras los fines de semana de entrenamiento y preparación llega la prueba de fuego. Todos pasarán por las diferentes pistas excepto por la central, a la que solo darán servicio los que cuentan con mejores condiciones y experiencia.  

Antes de cada partido, realizan la ceremonia habitual: se concentran con su coordinador que les da las últimas indicaciones, forman la fila, reciben una palmada de apoyo e inician el paseíllo de entrada a pista corriendo, lo que les diferencia de otros torneos a los que se accede caminando.

Con toda su energía se enfrentan a una hora de máxima atención al juego hasta que son sustituidos por el siguiente turno de recogepelotas. La actividad es intensa y las anécdotas no faltan: tropezones, pelotazos o despistes que terminan con el apoyo del coordinador, del público y muchas veces también de los jugadores.

Hace unos años, John Isner regaló una camiseta a un recogepelotas que había recibido un pelotazo involuntario. El buen trabajo de estos chicos y chicas también es reconocido por jugadores como Stan Wawrinka y los hermanos Bryan, que suelen obsequiar con parte de su equipación a estos pequeños protagonistas.

Otros jugadores como Ernests Gulbis, Richard Gasquet o Nicolás Almagro imponen más respeto a los recogepelotas debido a su fuerte carácter, aunque eso puede cambiar cuando les conocen de cerca, como fue el caso de Nico que al visitar a los chicos y chicas en su sala de descanso mostró su lado más cercano y agradable fuera del estrés del partido.

Y es que si hay tantos jóvenes jugadores que están deseosos de colaborar con el Mutua Madrid Open recogiendo las bolas en los partidos no es solo por las amistades que generan entre ellos o por pisar las pistas de uno de los grandes torneos del circuito, sino también porque tienen la oportunidad de conocer de cerca a sus grandes estrellas del tenis en los momentos de relax.

Cada uno reacciona de una forma, los hay que se quedan bloqueados ante ellos y ni se mueven; otros se lanzan corriendo a abrazar a sus estrellas y hay que ir a separarlos. Es el único momento en que pueden hacerse fotos y hablar con ellos, así que hay que aprovecharlo.

Por la sala de descanso de los recogepelotas a lo largo de estos años han pasado tenistas como Rafael Nadal en más de una ocasión, Wawrinka cada año, Nishikori, Isner, los hermanos Bryan, Ivanovic, Kuznetsova, Kirilenko, Carla Suárez, Silvia Soler, Sara Errani, Lara Arruabarrena, Melzer, Chardy, Tsonga, Benoit Paire, Carlos Moyà, Alberto Berasategui… Y por supuesto Manolo Santana.

Para los 170 seleccionados, de los 500 que se presentaron a las pruebas, estos 10 días de competición suponen la consecución de un pequeño sueño que quién sabe si no acabará haciéndoles protagonistas de una final en la pista central años más tarde.