Cuarto abierto de Australia para Djokovic

Mutua Madrid Open Tenis masculino

Un año después de ganar una épica final en Melbourne ante Rafael Nadal que duró más de cinco horas, Novak Djokovic volvió a conquistar el Abierto de Australia al vencer al británico Andy Murray haciendo historia al convertirse en el primer jugador en la era Open en lograr el título en tres ediciones consecutivas.

El serbio estalló de júbilo tras cerrar el partido por 6-7, 7-6, 6-3 y 6-2, pero tuvo que trabajar mucho para levantar el título, especialmente en los dos primeros sets. En esas dos primeras mangas, el partido fue un ajustado duelo en el que ninguno de los dos jugadores consiguió romper el servicio de su rival. Los dos jugadores mantenían con firmeza su saque, aunque siempre era Djokovic quien más cercano estaba del break.

Murray fue, sin embargo, quien más acertado estuvo en el tie break de la primera manga, y tomó la ventaja, pero Djokovic le devolvió la jugada en la muerte súbita de un segundo parcial casi calcado al primero.

Ya en el tercer set las cosas fueron distintas. Djokovic se mostró más incisivo que su rival, y por fin consiguió romper el servicio del británico por 4-3 a su favor para tomar una cómoda ventaja. El serbio ganó su servicio posterior para cerrar un set que comenzó después de que Murray tuviera que recibir asistencia médica. La ventaja del serbio fue ya decisiva, y el cuarto set se aumentó más aún su superioridad sobre Murray hasta que cerró el partido con un claro 6-2 final.

Este es el tercer Abierto de Australia consecutivo para Djokovic, algo que ningún jugador había conseguido hasta ahora desde el inicio de la era Open en 1968. El serbio acumula ya un total de seis Grand Slam en su palmarés, y sigue dominando con claridad la clasificación de la ATP. Murray, por su parte, acumula ya tres derrotas en finales del Abierto de Australia.

“Gracias por estas dos semanas. Es una sensación increíble ganar este torneo otra vez. Es sin duda mi Grand Slam favorito y el que más éxitos me ha dado. Felicidades por hacer otro año un magnífico torneo y gracias por el buen trabajo”, dijo el serbio en su discurso tras recibir el trofeo.One year on from beating Rafa Nadal in a showdown that lasted over five hours, Novak Djokovic was crowned Australian Open champion again on Sunday after getting the better of Andy Murray. Today’s victory saw him become the first player from the Open era to ever win the Melbourne accolade on three consecutive occasions.

The world no. 1 sealed his win with a 6-7, 7-6, 6-3, 6-2, but it was by no means a walk in park for him, especially during the opening two sets. Both players held onto their serves throughout the first and second sets thanks to excellent service games. Although Djokovic looked the most likely to break serve, it was Murray who kept his cool to win the first set in the tie-break. Soon after though, the Serb levelled matters with a tie-break of his own in a second set that followed a similar script to the first.

The match changed in the third set however. Djokovic suddenly seemed much sharper than his opponent and was finally able to break the Scot’s serve at 4-3 to take a comfortable lead. The Serb held his own serve to close out the third set which was preceded with the British man needing medical assistance. By then the defending champion’s superiority was never in doubt and he quickly finished things off in the fourth with a 6-2 victory.

With this win Djokovic picked up his third consecutive Australian Open title, something he is alone in achieving since the beginning of the Open era in 1968. The Serb now has six grand slam titles to his name and continues to rule the roost atop the ATP rankings. Murray on the other hand has now suffered three final defeats in the competition.

“Thank you for the last two weeks. It feels amazing to win this tournament again. It’s my favourite grand slam without a doubt and the one I’ve had most success in. Congratulations for another fantastic tournament this year and thank you for all the hard work», the world no. 1 said at the trophy ceremony.